Cómo fijar el precio de un tour en Costa Rica sin regalar su margen

Muchos operadores turísticos en Costa Rica no fijan el precio de su tour. Lo heredan, lo copian, lo ajusta un poco cuando alguien se queja. Y después trabajan tres años con un número que nunca calcularon.

El precio es una decisión sumamente importante en su empresa porque afecta directamente cada venta que haga de aquí en adelante. Un error de diez dólares en la tarifa de un tour que opera doscientas veces al año son dos mil dólares que nunca existieron. Técnicamente no se pierden, sino que nunca ingresaron. Y como nunca llegaron, no aparecen en ningún reporte.

Estos son los cinco errores que más veo al momento de fijar el precio de un tour.

Error 1: copiar el precio del vecino

Este es por mucho el más común y el más entendible. Usted no sabe cuánto cobrar, ve que el tour operador de al lado vende el mismo tour a 90 dólares, y se pone en 85 para ser competitivo.

El problema: usted acaba de asumir que el vecino sabe lo que hace.

No sabe si él tiene vehículo propio y usted terceriza. No sabe si él guía todos los tours y usted paga guía. No sabe si él tiene un contrato de entradas por volumen. No sabe si él está ganando o si lleva dos años subsidiando la operación con ahorros o con capital de inversión. Está copiando el resultado de una estructura de costos que usted no conoce.

Su precio tiene que salir de su costo, no del mercado. El mercado le dice si su precio es vendible; su costo le dice si es sostenible. Son dos preguntas distintas y en ese orden.

Error 2: no conocer sus mínimos operativos

Un tour tiene costos que cambian con cada pasajero —entradas, almuerzo, refrigerio— y costos que corren igual con dos o con diez: el transporte, el guía, el combustible, el peaje, su día de trabajo.

Fijar el precio de un tour apostando a que siempre saldrá lleno, sin conocer bien los números, le puede salir muy caro el día que el tour no salga lleno. Si sale con dos, con tres o cuatro PAX. Ese día el transporte de 80 dólares se reparte entre dos personas en vez de seis, y el tour que “siempre deja” ese día pierde plata.

La corrección no es cobrar más caro. Es saber cuál es su número mínimo de pasajeros para no perder, y decidir de antemano qué hace por debajo de ese número: cobrar un suplemento de grupo pequeño, fijar un mínimo de salida, o aceptar la pérdida a conciencia porque el grupo viene de un canal que le interesa. Cualquiera de las tres es una decisión. Salir a ciegas no lo es.

(Si nunca ha hecho ese cálculo, acá está la herramienta: Hoja de costeo para day tours.

Error 3: restarle la comisión a la rack en vez de sumársela a la neta

Este es técnico y es el que más margen destruye en silencio.

Recordemos los dos precios con los que trabaja un tour operador como usted:

  • Tarifa rack: el precio público. El que ve el turista en su web, en su brochure y en la agencia. Es el mismo en todos los canales.
  • Tarifa neta: el precio privado que usted le da a cada agencia o revendedor. No se publica y se negocia individualmente según el volumen que ese canal le genere.

La fórmula correcta es una sola: Tarifa rack = Tarifa neta + comisión.

Se construye de abajo hacia arriba. Primero calcula su costo, le suma el margen que usted necesita, y eso le da su neta. Después le suma la comisión del canal, y eso le da su rack.

Muchos tour operadores lo hacen al revés: fija primero la rack —normalmente copiándola, ver Error 1—, y cuando llega la agencia pidiendo un 25 por ciento, se lo resta a ese número. El resultado es que la comisión sale directo de un margen que usted nunca midió. Y, en el peor de los casos, puede ser que ese margen no existía. El que pierde entonces es usted.

Hay una consecuencia práctica de esto que conviene decir claro: si usted construye su rack sin considerar la comisión, va a terminar en una de dos situaciones. O le da la neta a la agencia y trabaja a pérdida en ese canal, o le vende más barato al cliente directo para “compensar”, y ahí quiebra la rack. Que es exactamente el error 4.

Error 4: descontar sin sistema

El descuento improvisado es la forma más rápida de perder credibilidad con sus canales de venta.

Si su tour tiene una tarifa rack de $85 dólares y usted se la deja en $70 al turista que le escribió por WhatsApp, acaba de venderle más barato que la agencia que lo está promocionando a 85 y que se ganaba 21 de comisión. Cuando esa agencia se entere —y se entera, porque el cliente compara— usted dejó de ser un proveedor confiable. No es un tema de simpatía: es que usted le quitó la posibilidad de vender.

La rack es pública y es una sola. Eso no significa que no pueda descontar. Significa que el descuento tiene que ser una política, no un impulso:

  • Precio por temporada, publicado y con fechas.
  • Tarifa de grupo a partir de un número de pasajeros, definida de antemano.
  • Tarifa de residente o de nacional, si aplica a su producto.
  • Paquetes que combinan servicios, donde el precio menor viene de un producto distinto y no del mismo tour más barato.

Cualquiera de esas es defendible frente a un revendedor. “Se lo dejo más barato porque me escribió directo” no lo es.

Error 5: el precio congelado (y la moneda equivocada)

Estos dos errores suelen ir juntos.

El primero: la tarifa que puso en 2022 sigue vigente. Mientras tanto subió el combustible, subió la entrada al parque, subió el almuerzo, subió el salario mínimo del guía. Su precio es el único número de su operación que no se movió, y por eso su margen se fue achicando sin que ninguna decisión suya lo causara. Revise sus tarifas una vez al año, con fecha en el calendario, aunque decida no cambiarlas.

El segundo es específico de operar en Costa Rica: usted cotiza en dólares y paga muchos de sus gastos en colones. Cuando el tipo de cambio se mueve —y en los últimos años se ha movido bastante— su ingreso en colones cambia sin que usted haya tocado el precio. El tour que cotizó a $85 dólares no vale lo mismo en su cuenta con un dólar a un tipo de cambio de ₡670 que con un dólar a ₡450, pero sus costos en colones siguen ahí. Si sus contratos son largos y sus tarifas se congelan por temporada completa, ese riesgo cambiario lo está asumiendo usted solo.

No hay que ser economista para manejarlo. Basta con saber en qué moneda están sus costos, en cuál sus ingresos, y dejar un colchón en el margen cuando las dos no coinciden.

El orden correcto para fijar el precio de un tour, en cuatro pasos

  1. Cueste el tour completo. Costos variables por pasajero, costos fijos del tour, su tiempo de guiado a precio de mercado, y la parte proporcional de los gastos administrativos que corren aunque no opere.
  2. Defina el margen que necesita, no el que le gustaría. Salga de ahí con su tarifa neta.
  3. Súmele la comisión del canal para obtener la rack. Publíquela igual en todos lados.
  4. Póngale fecha de revisión. Una vez al año, como mínimo. Antes de enviar a las agencias de viajes receptivas su tarifario para la próxima temporada turística.

Es un trabajo aburrido y se hace una vez. La alternativa es seguir vendiendo un número que no calculó.


¿Quiere saber si su precio actual le está dejando margen? El autodiagnóstico de rentabilidad son diez preguntas y cuatro minutos. No es un curso ni una venta: es un espejo.

Si prefiere que revisemos los números de su operación con nombre y apellido, eso es exactamente lo que hace la Radiografía de Ruta.

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